miércoles, 18 de febrero de 2009

Carnaval de Venecia



El carnaval de Venecia surge a partir de la tradición del siglo XVII, en donde la nobleza se disfrazaba para salir a mezclarse con el pueblo. Desde entonces las máscaras son el elemento más importante del carnaval.

El carnaval de Venecia tiene una duración de 10 días. Durante las noches, se realizan bailes en salones y las comparsas conocidas como compagnie della calza realizan desfiles por la ciudad. Entre las más conocidas se encuentran Los Antiguos y Los Ardientes.

Los trajes que se utilizan son característicos de los años 1700 y abundan las maschera nobile, que es una careta blanca con ropaje de seda negra y sombrero de tres puntas. Después de 1979 se han ido sumando otros colores a los trajes, aunque las máscaras siguen siendo en su mayoría blancas, plateadas y doradas.

En el año 1797 Napoleón Bonaparte derogó los festejos de carnaval, que fueron restablecidos recién en 1979 de forma oficial. Desde entonces la festividad da inicio cada comienzo de cuaresma.

Carnaval de Venecia 2009

Venice Carnival 2009

Friday, February 13, 2009 - Tuesday, February 24, 2009

Carnival- Venice

El carnaval de Venecia

Es difícil hacer referencia a los carnavales europeos sin, inmediatamente, pensar en el de Venecia. Venecia es EL CARNAVAL, lo que no significa ni mucho menos que si no has visto el de Venecia no hayas visto ningún otro. Es EL CARNAVAL e indiscutible protagonista por tradición, por evocación y por la sencilla razón de que Venecia en sí es ya una ciudad enmascarada, misteriosa y mágica, en la que en lugar de moverte por un decorado lo vives.

Si bien es cierto que para muchos las hordas de turistas han restado autenticidad al evento, es importante tener en cuenta que acudir al carnaval veneciano significa saberlo descubrir. No se puede ir a Venecia pensando en los carnavales de Cádiz o de Brasil, porque entonces la decepción está asegurada; el carnaval de Venecia tiene personalidad propia y magia propia y va más allá de la turística imagen de la nariguda máscara del doctor de la peste que abarrota los talleres de la ciudad. Antaño el carnaval ya constituía una de las fiestas populares más apreciadas por los ciudadanos.

Ya en el siglo XI, cuando Venecia era una potencia temida y triunfaba en el Mediterráneo, hay referencias a su existencia pero no fue hasta doscientos años más tarde cuando se declaró festividad pública.

Celebrar el carnaval, suponía además, una especie de cantar de gesta, pues en él se utilizaban acontecimientos históricos como fuente de inspiración, de forma que historia y realidad se mezclaban y confundían formando parte del ingrediente festivo.

Sucedió así con la victoria de la Serenissima sobre los turcos, que fueron derrotados en 1571 en la batalla de Lepanto y que sirvió de motivo para volverla a festejar en los carnavales del año sucesivo. Pero es, indudablemente, en el siglo XVIII cuando el carnaval de Venecia logra su máximo apogeo. A él acudían aristócratas provenientes de lugares diversos y no era raro que los príncipes y nobles europeos se escaparan a divertirse y disfrutar de la riquísima estación lírica programada durante las fechas.

El esplendor y éxito del carnaval se hundió con la decadencia de la ciudad; con su pérdida de poder también se perdió la fuerza de la vida intensa y exagerada de sus ciudadanos y hasta hace tan sólo veinte años no se había recuperado su tradición carnavalesca.

Ahora, muchos venecianos se sienten abrumados por la invasión turística y se marchan fuera durante esta temporada, pero muchos otros se quedan e incorporan al ambiente callejero y musical, siendo partícipes de la fiesta y contribuyendo con sus disfraces al espectáculo visual y extravagante en las tardes de Piazza San Marco.

La edición de este año ha visto prolongado su calendario una semana y tendrá lugar del 7 al 24 de febrero. El tema de este año es: “Oriental Express: un viaje de máscaras a través de la ruta de la seda”. Se pretende recuperar algo del espíritu de los grandes viajeros clásicos venecianos de los que el más conocido es Marco Polo.