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Extirpar completamente los tumores cerebrales primarios (gliomas) y operar en ciertas zonas del cerebro era una intervención complicada y de alto riesgo para los pacientes.
Hoy Argentina, es el único país iberoamericano que cuenta con un equipo de vanguardia, que está siendo utilizado en Estados Unidos y Europa. Se trata del "Remain", un resonador magnético abierto que permite obtener imágenes de resonancia magnética en tiempo real del tumor que se está extirpando.
Esta nueva tecnología además de complementar el trabajo del cirujano, brindándole mayor precisión y eficacia, advierte acerca de las posibles complicaciones que puedan surgir en la operación. De esta forma estos imprevistos pueden evitarse, salvándole la vida al paciente.
El problema de la operación de los tumores primarios con el método convencional, es que en general no se puede distinguir a simple vista al tumor, del cerebro normal.
Esto hace que frecuentemente, no se extirpen por completo, por lo que debe someterse al paciente a una resonancia magnética al día siguiente de la intervención, para verificar que cantidad de tumor pudo ser removido. Si quedaron restos, la única alternativa es una nueva operación, con los riesgos, de salud y psicológicos y los costos económicos que esto acarrea para el paciente.
Según el doctor Peter Black, jefe de Neurocirugía del B&W Hospital de Boston, en Estados Unidos y pionero en el mundo en esta tecnología, cuando el neurocirujano opera con métodos convencionales y cree que ha realizado una resección total del tumor primario, hasta en un 80 por ciento de los casos, quedan restos que podrían haber sido extirpados.
Lo novedoso de Remain es que al estar activado durante la operación cerebral
brindando imágenes intraoperatorias, permite hacer esa resonancia de control durante la cirugía, por lo que se limita el margen de error, se optimizan los resultados quirúrgicos y se logran extirpaciones más completas en una sola intervención.
Extirpar completamente un tumor cerebral es fundamental para la vida a mediano y largo plazo del paciente, ya que los restos que no se localizan y erradican en una primera cirugía, pueden volver a crecer desarrollando un nuevo tumor.
Cuando este nuevo tumor provoca síntomas y se llega realiza una nueva intervención, en algunos casos se habrá vuelto maligno, disminuyendo las posibilidades de curación del paciente.
Los estudios efectuados luego de la intervención cerebral con este aparato han sido más que alentadores, ya que en los controles posteriores se determinó que el promedio en el porcentaje final de remoción fue del 98 por ciento del volumen del tumor.
Este moderno sistema operatorio está disponible en Argentina en la Clínica Adventista Belgrano, en Buenos Aires, y está contemplado por las obras sociales.
